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Importancia de los billetes y monedas en la vida diaria

Los billetes y monedas se encuentran presentes en cada momento de nuestra vida diaria. Con ellos podemos pagar el camión, comprar un café o pagar la cuenta de un restaurante. También los recibimos como pago por nuestro trabajo o los ahorramos para enfrentar una emergencia o realizar alguna compra a futuro.

Hace algunos años se llegó a pensar que el uso de los billetes y monedas disminuiría mucho, e incluso, que éstos desaparecerían. Esto se creía por el surgimiento de otros medios de pago como las tarjetas de crédito y débito. Sin embargo, en México existen muchos negocios en donde es mejor usar billetes y monedas; por ejemplo, en el transporte público, en los mercados populares y en el comercio ambulante. También hay una gran cantidad de máquinas expendedoras, equipos que funcionan con billetes y monedas y cajeros automáticos. A pesar de la existencia de otros medios de pago, el uso de efectivo está arraigado entre la población; tal vez por costumbre o por factores culturales, o bien, por sus ventajas prácticas.

 

Índice

 

1.1. ¿Qué es el dinero?

El dinero es todo aquel bien que las personas aceptan y están dispuestas a usar para comprar y vender bienes y servicios, así como para pagar sus deudas. Algunos ejemplos de dinero son: los billetes y monedas, las tarjetas de débito, y las transferencias electrónicas, entre otros. El dinero tiene las siguientes funciones:

  • Medio de pago. El dinero es un medio de pago ya que es aceptado para realizar transacciones. Nos permite intercambiar lo que tenemos por dinero, y con este dinero, comprar los bienes y servicios que necesitamos.
  • Depósito de valor. Esto significa que el dinero permite transferir la capacidad de compra y venta de bienes y servicios a lo largo del tiempo; es decir, que el dinero permite a la gente decidir entre consumir en este instante o más adelante. Por ejemplo, si un panadero gana 200 pesos al día, puede conservar el dinero y decidir gastarlo mañana, la próxima semana o el mes que sigue.
  • Unidad de cuenta. Esto se refiere a que el dinero permite fijar precios a bienes y servicios, así como dar seguimiento a las deudas. En México, los precios se expresan en pesos mexicanos. Así, por ejemplo, el precio de una computadora es fijado en una determinada cantidad de pesos y no en términos de otro producto (por ejemplo, camisas). Esta función de unidad de cuenta es exclusivamente cumplida por el peso y no por otros activos.

 

1.2. Historia del dinero

Antiguamente las transacciones comerciales se realizaban por medio del trueque. Se intercambiaban bienes y servicios que pertenecían a una persona por los bienes que quería consumir y que eran propiedad de otra persona. El trueque no representaba muchos problemas para el comerciante típico que se desenvolvía dentro de una economía pequeña. Sin embargo, conforme esta economía comenzaba a producir más bienes y servicios, y al generarse la especialización en el trabajo, el trueque se complicó cada vez más. Para que un intercambio fuera exitoso, debía existir una doble coincidencia de necesidades. Es decir que para que se efectuara una transacción en una economía basada en el trueque, se requería que dos personas estuvieran dispuestas a intercambiar un bien por otro. Estas transacciones resultaban en una pérdida de tiempo al tratar de encontrar a alguien con quien realizar el intercambio. Una vez que se encontraban dos personas dispuestas a realizar un intercambio, éstas se tenían que poner de acuerdo en los términos en los que intercambiarían dichos bienes.

Las desventajas del trueque se corrigieron, parcialmente, adoptando un bien que permitiera realizar transacciones con mayor facilidad y a menor costo. Este bien se conoce como dinero-mercancía. En México, durante la época prehispánica, se utilizaron el cacao, cuentas de jade o mantas de algodón como dinero-mercancía. La aparición del dinero-mercancía permitió la especialización del trabajo. Cada quien podía dedicarse a producir bienes y servicios muy específicos, sin preocuparse de que fuera útiles para quienes producían el resto de los bienes.

Años más tarde surgió el dinero-metal; es decir, dinero en forma de metales preciosos como el oro, la plata y el bronce. Este tipo de dinero sustituyó al dinero-mercancía. El dinero-metal contaba con características como la facultad de mantener su valor, la divisibilidad y la facilidad para transportarlo y almacenarlo. Estas características hacían posible que el comprador pudiera intercambiar con mayor facilidad su bien (dinero-metal) por otros (semillas, comida, cualquier cosa que se pudiese comprar), sin la necesidad de que hubiera una doble coincidencia de necesidades.

Sin embargo, con el paso del tiempo se incrementó el comercio y el transportar y almacenar grandes cantidades de dinero-metal resultó complicado. A mediados del siglo XIX se empezaron a usar los billetes, que estaban respaldados por el valor del oro y de la plata; es decir, que la gente los podía cambiar por su equivalencia en ambos metales. Por muchos años se mantuvo este régimen, hasta que los precios internacionales del oro se vieron afectados por la crisis del 1929 y la primera guerra mundial. Esto motivó a muchos países a abandonar el patrón oro, entre ellos México. De esta forma, tomó impulso el dinero fiduciario.

El dinero fiduciario son los billetes y monedas que utilizamos todos los días. Se llama así porque es dinero que representa un determinado valor (valor nominal), pero el valor al que puede venderse es menor (valor intrínseco). Por ejemplo, el valor nominal (lo que indica el frente) de un billete de 100 pesos, es 100 pesos, pero su valor intrínseco (a lo que puede ser vendido el papel) es menor. Igualmente ocurre con las monedas, el valor nominal de una moneda de 5 pesos, es 5 pesos, pero por el valor del metal (valor intrínseco) al que puede venderse, es menor. El dinero fiduciario se establece como dinero por decreto constitucional; esto es, un gobierno lo establece como dinero de curso legal, lo cual significa que debe aceptarse legalmente como pago de deudas pero que no es convertible en metales preciosos.

 

1.3. Propiedades de los billetes y de las monedas

La mayoría de las transacciones en México se realizan con billetes y monedas. Estos constituyen un buen medio de pago por ser:

  • Durables; es decir, pueden circular en buen estado por un tiempo razonable.
  • Transportables debido a que tienen el tamaño ideal para que quienes los utilicen puedan moverlos sin dificultad.
  • Divisibles. Las distintas denominaciones existentes permiten pagar con gran exactitud el precio de cualquier mercancía.
  • Homogéneos. Cualquier billete o moneda de la misma denominación tiene un valor exactamente igual al de los demás. Por ejemplo, todas las monedas de 10 pesos, valen 10 pesos. No hay una moneda de 10 pesos que tenga un valor diferente a esa cantidad.
  • De emisión controlada. Banco de México busca mantener la estabilidad de su valor y prevenir falsificaciones.

Además, los billetes y monedas tienen las siguientes propiedades:

  • Poder liberatorio otorgado por ley. Está formalmente establecido por la ley que los billetes y monedas tienen el poder de ser utilizados para el pago de deudas u obligaciones. Este poder da certidumbre en la aceptación de éstos. En el caso de México, este acuerdo formal del funcionamiento de los billetes y monedas se encuentra en la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos.
  • Finalidad inmediata. Significa que una transacción comercial queda terminada al momento de intercambiar bienes y servicios por billetes y monedas.
  • Alta seguridad. Los billetes y monedas tienen características que permiten al público reconocer su autenticidad y que a la vez, dificultan su falsificación.
  • Bajo costo de operación. Al efectuar transacciones comerciales no se pagan comisiones bancarias. En contraste, algunos establecimientos cargan un porcentaje al importe total cuando el pago se realiza con una tarjeta de crédito.
  • Anonimato. A diferencia de las operaciones realizadas con otros medios de pago como tarjetas bancarias o cheques, las transacciones en efectivo son anónimas. No queda rastro de las mismas.
    Bajo tiempo de transacción. El tiempo necesario para realizar transacciones en efectivo es menor que con otros medios de pago como cheques, tarjetas bancarias o transferencias por Internet.

 

1.4. Diseño de los billetes y de las monedas

El diseño de un nuevo billete o moneda es realizado por personal especializado. Este proceso incluye una planeación, investigación y desarrollo. El trabajo creativo se basa en una profunda investigación documental e iconográfica. Esta investigación incluye una descripción de imágenes, obras de arte, vida y obra de personajes notables, monumentos y sitios geográficos. Esto implica la revisión de documentos en archivos históricos, la consulta en bibliotecas, zonas arqueológicas y museos, así como la asesoría de especialistas. La información se analiza y se eligen las imágenes y los elementos apropiados para el diseño, la forma, el acabado e identidad del futuro billete o moneda.

En la actualidad, los billetes mexicanos tienen por tema central algún personaje notable de México. Esto se complementa con imágenes de objetos, lugares o símbolos que aluden a su vida y obra. Por su parte, el diseño actual de las monedas mexicanas incluye elementos relacionados con la Piedra del Sol que se identifican profundamente con nuestra historia, cultura, raíz y nacionalidad.

En general, los billetes y monedas constituyen un elemento de identidad cultural de las naciones. Mediante estos se busca recalcar aspectos notables de nuestra historia, tradiciones y valores. Asimismo, la calidad de los billetes y monedas en circulación, puede ser evidencia tangible de la confianza, estabilidad e integridad de un banco central.

 

1.5. Proceso de fabricación de los billetes y de las monedas

Los procesos de fabricación de los billetes y de acuñación de las monedas se realizan con la más alta tecnología. Se cuida que sus características se reproduzcan confiablemente y con una calidad que les permita ser durables. Por ejemplo, Banco de México realiza mediciones e inspecciones para verificar la resistencia de los materiales, la forma, el acabado y los detalles de los billetes. Como ocurre en cualquier proceso de manufactura, se cuida que la producción de billetes y monedas sea lo menos costoso posible.

En el caso de los billetes, los insumos sólo pueden ser comprados por bancos centrales o imprentas autorizadas. Estos insumos tienen que pasar un gran número de pruebas fisicoquímicas antes de ser empleados en la elaboración de billetes. En la fabricación de billetes se utilizan materiales y técnicas especiales que no se llevan a cabo en las impresiones comunes, y que sólo pueden ser producidas en forma industrial por especialistas. La adopción de tecnología de punta en la fabricación permite obtener billetes de alta calidad y e incluir elementos de seguridad confiables y de fácil identificación.

Por otro lado, las monedas se acuñan a partir de metales que deben cumplir con especificaciones relativas a su espesor, anchura, acabado superficial, peso y composición química para poder ingresar al proceso de producción. Los modernos programas digitales de diseño, el equipo para la fabricación y la vasta experiencia del personal de la Casa de Moneda de México, permiten obtener una alta calidad.

 

1.6. Tareas del Banco de México relativas a los billetes y las monedas

Los antecedentes del Banco de México comenzaron en 1822 con un proyecto para crear una institución (Gran Banco del Imperio Mexicano) que pudiera emitir billetes. Posteriormente, en el art. 28 de la Constitución Mexicana de 1917 se estableció que la emisión de moneda se encargaría exclusivamente a un banco que estaría "bajo el control del Gobierno". Finalmente, Banco de México se fundó en 1925. Se le entregó, en exclusiva, la facultad de crear moneda, tanto mediante la acuñación monedas como a través de la emisión de billetes. Asimismo, se le encargó la regulación de la circulación monetaria, de las tasas de interés y de los tipos de cambio.

El Banco de México, en cumplimiento con su mandato constitucional, se encarga de proporcionar billetes y monedas en cantidad suficiente a todo el país, en las denominaciones requeridas, con suficiente seguridad y calidad adecuada. Dada la importancia que tienen los billetes y monedas para una economía, es de interés del banco central preservar y fortalecer la confianza del público en los mismos y asegurar que el sistema de provisión del efectivo sea eficiente y acorde a las necesidades.

Adicionalmente, el Banco de México participa en la lucha contra la falsificación introduciendo elementos de seguridad de vanguardia, tomando en cuenta la compatibilidad con otros elementos, la factibilidad industrial de su introducción, los costos y por último, el tipo de falsificaciones observadas en el país. Sin embargo, no importa la cantidad y calidad de los elementos de seguridad incorporados en los billetes y monedas, si el público no los conoce debidamente. Es muy importante saber identificar estos elementos para protegerse de falsificaciones y alteraciones. Por esto, el Banco de México ha emprendido campañas informativas permanentes a través de carteles, folletos, anuncios en radio y televisión, su página de Internet y mediante capacitaciones presenciales.

 

1.7. Apéndice

1.7.1. Enlaces internos

¿De qué está hecho el dinero electrónico?

Historia de la moneda en México: II. De la Independencia a la actualidad

Historia del dinero fiduciario en México: I. Orígenes

Historia del dinero fiduciario en México: II. Banco de Londres, México y Sudamérica, y Revolución

Historia del dinero fiduciario en México: III. De 1917 a la actualidad

La emisión monetaria en México, mayo 2010

Ley del Banco de México

¿Qué es el dinero?

 

1.7.2. Enlaces externos

El dinero, Banco Central de España

 

1.7.3. Bibliografía

Banco de México: El billete mexicano, México, D. F.: Landucci editores, 1999.

Banco de México: La moneda mexicana, México, D. F.: Ediciones Horz&Chapa, 2001.

Frederic Mishkin: Moneda, banca y mercados financieros, 8ava. edición, Naucalpan de Juárez, Estado de México: Editorial Pearson Addison-Wesley, 2007.

Dean Croushore: Money and banking: A policy-oriented approach, U. S. A.: Houghton Mifflin Company, 2007.

Jonathan Heath: Para entender: El Banco de México, 1ª edición, México, Nostra ediciones, 2007.