Los bancos centrales tienen diversos elementos o instrumentos a su alcance para conducir la política monetaria, los cuales son utilizados para propiciar que la economía cuente con condiciones monetarias congruentes con el cumplimiento de la meta de inflación.
La instrumentación de la política monetaria por parte del Banco de México se realiza a través de diferentes medios, los cuales permiten al Instituto Central comunicar al público la postura de política monetaria deseada. Al respecto, destacan las modificaciones al saldo objetivo diario para las cuentas corrientes de la banca en el Banco Central (“corto”) y lo expresado en los comunicados de política monetaria respecto a las condiciones monetarias internas. Así, desde 2004 el Banco de México mantiene dos instrumentos principales a través de los cuales induce cambios en la postura monetaria: las referencias expresas sobre las condiciones monetarias que se dan a conocer en los comunicados de política monetaria y el “corto”.
En cuanto al “corto,” cabe señalar que con este instrumento el Instituto Central manifiesta su postura de política monetaria a través de modificaciones en el saldo objetivo para las cuentas corrientes de la banca central en el Banco de México. Este instrumento fue utilizado a partir de marzo de 1995, a través del régimen de saldos acumulados, que pasó a ser de saldos diarios el 10 de abril de 2003. Bajo este instrumento, los sobregiros diarios de las instituciones de crédito conllevan un cargo de dos veces la tasa de interés de fondeo interbancario diaria. En el caso de un saldo positivo, el banco correspondiente incurre en un costo indirecto, determinado por el rendimiento que deja de ganar por mantener esos recursos ociosos, ya que el Banco de México no se los remunera. Por ello, conviene a la banca mantener en sus cuentas corrientes un saldo igual a cero.
Cuando el Banco de México desea cambiar la postura de política monetaria a través del “corto”, modifica el objetivo de saldos diarios, lo cual constituye una señal para el mercado de dinero acerca de la opinión del Instituto Central sobre las condiciones monetarias que se requieren para cumplir con sus objetivos de inflación. De esta manera, una modificación en el objetivo de saldos diarios que induzca un sobregiro en las cuentas corrientes de la banca con el Banco de México constituye una señal de restricción monetaria. Por su parte, un cambio en el objetivo de saldos diarios que de lugar a un incremento en el saldo que la banca mantiene en sus cuentas corrientes es una señal de una menor restricción o relajamiento monetario. Cabe destacar que debido a que la finalidad es contar con un mecanismo de comunicación acerca de la postura de la política monetaria, las variaciones en el objetivo de saldos diarios son pequeñas con relación al total de las necesidades de liquidez del mercado de dinero.
Es importante señalar que a pesar de que se modifique el objetivo de saldos diarios o “corto”, el Banco de México suministra en todo momento la liquidez demandada por el mercado de dinero. Sin embargo, satisface una pequeña fracción a través de una variación en el saldo de las cuentas corrientes de la banca, ya sea a través de un sobregiro o de un incremento en dicha cuenta. Así, al inducir un sobregiro de la banca en sus cuentas corrientes a través del “corto”, el cual tiene un cargo de dos veces la tasa de interés de fondeo interbancario, se induce un incremento de las tasas de interés de corto plazo. En el caso contrario, al aumentar el objetivo de saldos diarios el Banco de México proporciona mayor liquidez a tasas de mercado, lo que constituye una señal de relajamiento monetario que induciría menores tasas de interés de corto plazo.
Desde el segundo trimestre del 2004, el Banco de México ha establecido claras referencias a las condiciones monetarias internas en sus comunicados de política monetaria. A través de este último medio el Banco de México ha podido mandar señales más precisas a los mercados sobre la postura monetaria deseada. No obstante, conviene resaltar que el “corto” se mantiene como un instrumento de política monetaria disponible para la Junta de Gobierno, y que ésta podría utilizarlo de considerarlo conveniente.
Adicionalmente, es importante señalar que la efectividad de la política monetaria para influir sobre el comportamiento de las tasas de interés de corto plazo aumenta en la medida en que el Banco Central mantiene una posición de liquidez frente al sistema bancario. Para ello, el Banco de México, al igual que otros bancos centrales, utiliza diversas medidas de carácter operativo que le permiten mantener una posición acreedora de corto plazo respecto al mercado de dinero. Entre estas medidas se encuentran los depósitos de regulación monetaria por parte de las instituciones de crédito en el Banco de México y la emisión de bonos con propósitos de regulación monetaria.
Para una descripción más detallada de cómo funciona el actual régimen de política monetaria lo invitamos a consultar el documento Régimen de política monetaria . |